Tranquilamente te diriges a comprar al negocio más cercano. Tu mamá te mandó a comprar palta y tomates para una completada de media tarde. Llegas al negocio, agarras una bolsa y empiezas a echar las cosas adentro. Mientras estás en ese procedimiento se acerca una señora al vendedor detrás de un mueble al fondo del lugar y le pide un pisco y algún otro licor, y cuando el caballero saca una bolsa blanca para empacar las botellas la señora le dice: -en una negra porfavor-.
Escuché esas palabras y terminé de echar mis cosas en la bolsa y fui a pesarlas, la señora ya se iba del negocio con la bolsa en las manos como si nadie supiese que secretos se ocultan dentro. Pagué y caminé a casa lentamente pensando en las cosas que hacemos los humanos.
La brisa y el cielo oscureciendo me decían que ya llegaba la noche y apuré el paso. Al llegar a casa dejé las cosas en la cocina y decidí ir a bartolear un poco a mi pieza, a pensar y guarecerme en mis cavilaciones mentales...
Esta señora es solo el ejemplo de un típico comportamiento humanoide. Nos gusta pretender ser algo que no somos, algo que quisiéramos ser pero no tenemos la valentía para lograrlo. Nos conformamos con la apariencia, con escondernos en una bolsa negra que no deje ver qué hay en nuestro interior.
Esto lo veo todos los días de una forma un tanto chistosa, pues antes no pensaba que las películas y estereotipos fuesen reales pero me he dado cuenta que si. Si pones a un hombre frente a una "linda" mujer te aseguro que el tipo babeará por ella y en ese instante dejan de pensar! se convierte en un cuerpo sin ley que solo tiene deseo. Es asqueroso ver ese panorama desde fuera y me digo ¿tan estúpido es un hombre? O sea, el tipo no se da cuenta que ella realmente no tiene la piel y los labios así sino que está maquillada y pasó horas en el baño para sentirse apreciada por una mirada babosa que le entregara un mísero sentimiento de sucedaneo de amor. No se da cuenta que esa ropa es solamente provocativa, que la altura se la dan los zapatos... y que por sobre todo ella no es sexy o sensual, es su ACTITUD, y eso, lo puede hacer cualquier persona que se lo proponga. Son solo APARIENCIAS, y estas no valen nada, porque no son reales y se esfuman a la primera verdad. Pero sabes, ellos no se dan cuenta, jajaja. Ni aunque les diga se darán cuenta. Ya me desquité.
Todo lo que realmente no somos debe irse, porque de nada sirve, de nada me servirá para crecer o cambiar. Eso solo me detiene y hace que me conozca menos.
Quisiera un poco más de sinceridad.
Nos gusta el hecho de pretender algo que no somos y huímos de nosotros mismo haciendonos los tontos. Bueno, ahora quiero invocar la valentía que realmente se esconde en cada uno y hacerla actuar: Enfrentemos nuestros miedos y nuestra realidad, sino somos lo que queremos ser entonces busquemos la manera de cambiarlo, de creer en nosotros mismos para crearnos a nosotros mismos. Somo creadores por excelencia y tenemos la voluntad y la capacidad de pensar para ser lo que queremos ser. Ya no nos justifiquemos con bolsas negras que esconden lo que somos. Demostremos lo que somos, ocupemos bolsas blancas traslúcidas que muestren que tomamos vino y licores y nos gusta. Y si no nos gusta entonces dejemos de tomar. Seamos sinceros que eso nos hará infinitamente mejor y sentirnos contentos con lo que somos.
Un trabajo más por hacer, pero esencial para cumplir con nuestra misión aquí en mi amada Tierra.