Ayer con mi hermana y su amiga nos pusimos a jugar Ps2, primera vez que lo juego... ¡y el Guitar Hero es lo mejor!, pero pobre de nosotras y nuestros vicios. Pobre de todos los que nos enviciamos con juegos, pobre de nuestros dedos y de nuestros ojos, y más que nada de nuestra atención y tiempo. Es divertido, absolutamente, pero al finalizar el juego mi mente me dice ¿Y que harás ahora? Y yo le respondo con un vacío silencioso donde sólo me recuerdo apretando botoncitos y viendo una pantalla que dice Perdiste! o Ganaste!
Jugar es como dejar la mente viajar. Sirve para relajarse (depende del juego realmente) un rato, pero no para pasar todo el día.
Jugué estas vacaciones a World of Warcraft, Commandos, Restaurant City y Buddy Poke entre otros.
Pero sabes... Lo juegos ya no me llenan como antes, aunque cueste decirlo.
Mi niñez y mi vida se caracterizan porque en ella siempre hay algún juego presente, y espero que siempre haya alguno para mi, pero ya no son tan importantes como antes.
Al igual que los dulces, antes eran lo mejor.
Pero no sé si es que con el tiempo aburren o es que ya no significan lo mismo que antes por alguna extraña razón, han de ser las dos opciones.

Y no extraño esa dulce sensación del todo. Es verdad, uno deja algunas cosas, como dependencias exteriores.
Ya he aprendido que no se necesitan muchas cosas que se observan afuera. Me prometí muchas cosas.
Una vez me dije que no iba a comer KitKat por un mes, y lo hize, pero al minuto siguiente ya me estaba comiendo uno. De todas formas hace mucho que no como porque ya no venden cerca de aquí como para adquirirlo.
Lo único que me unía a Mcdonald era el helado en cono y me prometí no comer más... rompí la promesa por un "caso especial", aun así sé muy bien que no había razón para romperla. Pero la próxima vez no cederé aunque existan "casos especiales".
Los helados Crazy de Savory tampoco están en mi lista, ya que el envase es demasiado plástico
y decidí dejarlos. Voy bien ;)
Y todas estas ideas empezaron hace ya muuuchos años. Cuando, en una reunion familiar nos propusimos todos a no comer cierta cosa por un mes. Los adultos por las carnes y los niños por los dulces hablando en general, ya que cada uno decidía que alimentos si y cuales no.
Yo no debía comer galletas, helados, pastillas, chocolates, obleas, alfajores, chicles, etc etc... nada que sea dulce y envasado. Pero si los dulces caseros.
La persona que haya hecho esto mismo sólo puede entender lo tonta que fui al decidir no comer todos los dulces" industriales"existentes en la Tierra POR UN MES!!!
Fue dificil, no lo logré. Más que dificil debería decir que uno se olvidaba siempre que no habia que comerlos, la costumbre era tal que cuando ya te habias metido el chocolate a la boca te dabas cuenta de lo que hacias, y ya era muy tarde para dejarlo mordido a la mitad.
O incluso ya te lo habias comido y dos horas después te dabas cuenta de lo que habias hecho o nunca te dabas cuenta.
Lo único que no comí en todo ese mes, si mal no recuerdo, fueron chicles.
Ahí aprendí que hacer cosas de Voluntad requiere mucha conciencia y estar despierto. Como también la vida pareciera como si te pusiera situaciones justas donde alguien te ofrece un dulce o una pastilla, y uno debe aprender a decir NO GRACIAS.
¿Por qué hicimos esto? Para desarrollar la Voluntad y por nuestro Cuerpo Fisico. Fue muy interesante, y es mejor si son más personas.
Pero almenos para mi, es mejor irse lentito por las piedras, paso a paso, e ir dejando de a poco algunas cosas.
No se cuando llegará el dia en que deje realmente de por vida todos los dulces "industriales" y coma sólo de los caseros y frutas; dulces, hermosas y jugosas frutas.-

